jueves, 22 de noviembre de 2007

La objetividad

Más de dos años estudiando "Periodismo" (comillas, comillas) y jamás he oído a ningún profesor definir o acotar un término que hoy en día en muy importante en éste mundo.

Mucha teoría abstracta de la comunicación de Shannon y Weaver, muchas Guerras Mundiales... pero aún no he dado con ninguna asignatura que trate el término "objetividad". Considero que la objetividad periodística es algo que debería tener al menos, un tema para él solito (por no decir incluso una asignatura, aunque fuera optativa).

Con lo cual me he decidido yo a sacar el tema. Pero quiero que, entre todos los periodistas (y no periodistas) que leéis este blog, me ayudéis (o me corrijáis si es necesario) a acotar el concepto y exponer vuestras ideas, ya que supongo que es algo que os habréis planteado alguna vez.

Empezemos primero por definir el término, sin diccionarios ni nada. Cada uno con su propia definición. Para mi sería algo así como "la facultad de algo o de alguien de hallarse completamente desprendido de todas sus cargas, sean ideológicas, culturales, sociales..."
O algo así.

Bueno, basándonos en esta definición, pensemos en lo factible o utópico que puede llegar a ser.
Personalmente considero que la objetividad perfecta es algo prácticamente utópico. Cualquier tema, por insignificante o carente de importancia que nos parezca, nos genera una opinión, más o menos negativa o positiva.

Por ejemplo, mañana por la mañana leeremos en el periódico esta noticia en El País: El Ayuntamiento de Murcia recurre para poder tirar abajo la casa de los dos huertanos octogenarios porque esas viviendas están "condenadas a desaparecer".
A priori es algo que no afecta a nuestras vidas, pero si leemos la noticia con cierta profundidad, despertará (aunque sea tan leve que ni lo notemos) algún impulso en nosotros, no podríamos evitar sentir cierta pena por los paisanos o incluso cierta repulsión por el Ayuntamiento.

Y estos son los impulsos por los que luchan los periódicos, y en general todos los medios de comunicación, para llegar a las audiencias.

Mediante la manipulación de la subjetividad de una noticia se puede llegar a influenciar notablemente en la subjetividad particular de las personas. Y lamentablemente se ha convertido en una prioridad en el mundo del periodismo, muy por encima de lo que fue el germen de la profesión, informar.

Por otra parte, nos creemos capaces de ver el punto objetivo de todo, creemos que podemos tener una visión subjetiva y otra objetiva de las cosas. Pero esa objetividad a la que aspiramos no puede ser completamente cierta. Eso es utópico. Siempre nos quedaremos a medio camino entre el objetivo y el punto de partida. Más lejos o más cerca, pero nunca llegaremos a la meta de la objetividad.

Por ejemplo, yo objetivamente pienso que mi novia es muy guapa. Pero subjetivamente es la más guapa del mundo y con diferencia.
Se qué no es una visión realista, pero me da igual.

Muchas veces preferimos nuestra subjetividad porque la aceptamos como parte de nosotros, mientras que vemos a la objetividad cómo algo viciado por las convenciones sociales. Y por eso no lo podemos llegar a tomar cómo verdaderamente cierto.

En resumen, preferimos nuestra subjetividad a la objetividad de los demás.

FIN


Joder que largo me ha quedado. Pues nada, decidme que pensáis.

Y no es una actualizacion optimista pero algo es algo.
Además, hoy estoy feliz xDD

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Aunque parezca mentira, quien me hizo asumir mi opinión (muy similar a la tuya, por cierto) respecto a este tema fue (redoble de tambores) el amigo JuanRa Muñoz Torres!!!!!! AKA Cabrón Hijoputa (léase con tono SouthParkiano). A lo que iba; este señor nos dio una vez un gran ejemplo: Ni poniendo una cámara en medio de la Gran Vía conseguiríamos ser objetivos, ya que hay que escoger un encuadre, con el que estás seleccionando unas cosas y desechando otras. Un ángulo, con el que estás dando un punto de vista, etc.

Vamos, que sí. Que es muy bonito pensar que el periodismo es un oficio noble y bonito. Que venimos aquí para decir la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad… pero no. Esa falacia ya se destapó hace mucho. Allá para cuando a los medios les dio por tomar al público por gilipollas y falsearlo todo.

Desde el principio de la facultad ya te enseñan qué connotaciones y cómo se incluyen en un texto, cómo omitir detalles insignificantes (o no), cómo seleccionar… Somos seres humanos y, como tales, tenemos ideas, ideales, pensamientos, sentimientos… y presiones. Sí, señoras y señores. Presiones. Porque luego el medio tiene su visión y, aunque quieren hacernos creer que el periodista no tiene nada que ver con esto incluyendo los editoriales... imponen su punto de vista y punto. Y ser freelance es jodido xD… Pero bueno, todo esto es otro tema 

PD: no podías poner otro puto ejemplo, no? xD
Respecto al físico de tu novia yo pienso que tienes el gusto desviado. Hacia qué lado, no sé, pero desviado xDD

Ale, un besazo pequeñuelo :)

Anónimo dijo...

Second one

Muchos poquitos...

:)

Juanma dijo...

siempre intentaras ser objetivo a tu manera, aunque tengas la certeza de que nunca lo serás. Ni tu, ni yo, ni nadie. Imposible, como que yo reciba un abrazo...;)

Sigue asi men

Anónimo dijo...

La objetividad misma se basa en la subjetividad del mundo...

Es lo que pienso ^^

Bizou!

Anónimo dijo...

oliyaaaaaa

por fin me he animao a comentarte algo, y sientete orgullo q a lau nunca la he puesto nada en sus blogs...jajajaj
weno yo tengo q decir que Muñoncin torres era un capullo total y absoluto, pero recuerdo algo q tmpoco se me olvidara nunca: en el periodismo siempre hay mediación, desde el momento en que seleccionas las plabras con las que vas a contar un suceso. Por tanto, siempre va a haber una reconstrucción de la realidad acorde con los principios de la persona que escribe. Y yo opino que lo mejor del periodismo, es que, bien hecho, debe aportar diferentes puntos de vista, diferentes formas de interpretar.

Pero ojo, esto no lleva implícito que x cojones la subjetividad venga unida a la mentira, que es lo que mucha gente piensa. Es importante diferenciarnos del resto de escritores x esas cualidades creativas que cda uno tenemos a la hora de escribir, siempre y cuando mantengamos como principio fundamental no inventarnos las cosas...Por eso el periodismo está tan mal visto, xq hay gentucilla x la vida que se ha aprovechdo de su posición en los medios de comunicación para desprestigiarlo a costa de sus invenciones. Hasta que lleguemos la nueva generación de periodistas y los barramos a tods....jajajajaja

En definitiva, el pluralismo unido a la verdad sería la combinación perfecta, xq si todos nos limitasemos a describir hechos sin más, la monotonia invadiría la profesión que considero más libre y dinámica del mundo.

Besillos!!!!

Anónimo dijo...

Cris, eres una cerda y te odio

He dicho

xD

Anónimo dijo...

Yo creo que la objetividad no existe. Cada persona es un mundo y cuenta las cosas a su manera. Nadie es objetivo, ni muchísimo menos existe el periodismo objetivo.

Lo que existen son multitud de personas subjetivas que deberíamos aceptar las otras "subjetividades" sin imponer la nuestra. Aceptar el pluralismo es la clave, como dice Cris.

La objetividad es un concepto inexistente que se han inventado los que precisamente quieren hacer pasar su subjetividad por una verdad absoluta y rigurosa.

Óscar Valcárcel dijo...

De tu definición creo que sobra el "cosa" las cosas no opinan. Eso que dice vuestro profe es bonito, xtremadamente retórico.. pero también inválido a mi parecer.

Para escribir o relatar objetivamente un hecho hay que circunscribirse al mismo, jamas aceptar premisas: desconocer el hecho, conociendo las repercusiones.

Creo que no se ha entendido un carajo, pero cuando quieras te lo explico, a ver si yo lo entiendo también.

Salud